
El pasado fin de semana del 28 y 29 de octubre, la Hermandad de la Sagrada Entrada exponía en besamanos extraordinario a su Sagrada Titular, María Santísima de la Paz, con motivo del XXV Aniversario de su Bendición. Este besamanos se enmarcaba dentro de los cultos extraordinarios que la Sagrada Imagen tuvo a lo largo del mes de octubre del llamado Año de la Virgen desde el seno de la Hermandad.
Para ello, la priostía de la corporación del Domingo de Ramos montó un altar efímero en el coro bajo de la Iglesia Parroquial de Santa María del Alcor, donde un gran dosel de terciopelo rojo desplegado desde el coro del templo hacía de fondo. Este dosel, en la parte superior, fue embellecido con la inclusión de un faldón del paso del Señor de la Salud, realizado también en terciopelo rojo con bordados, además de colgar cuatro lámparas de araña, que aportaban una gran iluminación al conjunto.
A la altura del devoto, la priostía preparó un dosel compuesto por los respiraderos del paso de palio de la Santísima Virgen y una tela de damasco dorado, en el que se encontraba un cuadro de la Inmaculada Concepción flanqueado por dos faroles de la cofradía. Este dosel, ubicado en una escalinata, tenía en sus extremos unas credencias con platería, espejos ornamentados sobre manifestadores, ramos de flores y puntos de luz.
En la parte más adelantada de este montaje se encontraba la Santísima Virgen, que lucía su manto de salida, saya roja bordada y fajín con motivos relacionados con la Hermandad. La Sagrada Imagen estaba sobre su peana del paso de palio, portando multitud de joyas y broches, además de su corona de salida más antigua.
A ambos lados de la Virgen de la Paz, sobre pedestales marmoleados, se encontraban los guardabrisas de entrevarales del paso de palio. Además, tanto a los extremos de esta parte más avanzada, en jarras ubicadas sobre pedestales marmoleados, como en la peana, a los pies de la Santísima Virgen, se encontraban ramos de flores variados, de distintos tonos de color con algo de verde en su base.
De esta forma, la Hermandad de la Sagrada Entrada ponía el final a estos cultos extraordinarios por el XXV Aniversario de la Virgen de la Paz, solo unos días antes de que la Sagrada Imagen saliese en procesión extraordinaria para recibir la Medalla de Oro de la Villa.





