
Este mes de octubre ha sido muy especial para la Hermandad de Jesús Nazareno, con la reposición al culto de su Sagrada Titular, María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, tras la importante restauración a la que ha sido sometida la Sagrada Imagen. Dicho mes fue cerrado por la corporación mercedaria con la veneración celebrada el pasado 29 de octubre, que ponía punto y final a los cultos anuales de la Santísima Virgen.
Para esta veneración, la priostía de la corporación mercedaria aprovechó el altar efímero montado para el Solemne Triduo, acercando a la Sagrada Imagen a los fieles y devotos respecto a los días previos al bajarla de la peana construida con el frontal de la antigua canastilla del paso del Señor. Flanqueando a la Santísima Virgen se colocaron dos pedestales marmoleados, sobre los que se colocaron distintos relicarios que posee la Hermandad.
Con esta modificación del altar, los resultados de la reciente restauración de la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso podían ser admirados desde cerca, gracias a su ubicación dentro del altar mayor de la Iglesia Conventual del Corpus Christi. Un templo que ha sido presidido durante todo el mes de octubre por esta Sagrada Imagen con motivo de la citada intervención.
Así, en el último domingo del mes de octubre, como es habitual, la Hermandad de Jesús Nazareno ponía punto y final a una semana de intensa e importante actividad cultual en honor a su Santísima Madre.



