
Cuando la Cuaresma está a punto de llegar, la Hermandad de Vera-Cruz y Rosario expone a su Sagrado Titular, el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, en devoto y filial besapiés. Este besapiés sirve como preámbulo de la celebración de los Solemnes Cultos anuales que esta Hermandad dedica a su Sagrado Titular.
Así, el fin de semana del 10 y 11 de febrero la Capilla del Rosario, sede canónica de la Hermandad, fue un punto muy concurrido de la localidad, con este besapiés. En este año 2024, la principal novedad del altar efímero montado para el besapiés fue la presentación del Cristo de la Vera-Cruz en posición vertical, en lugar de estar colocado en posición oblicua.
La Sagrada Imagen se encontraba justo delante del comienzo del presbiterio de la Capilla del Rosario, estando el Cristo sobre una plataforma preparada para la ocasión. Tras el Cristo de la Vera-Cruz había un dosel de color rojo que tapaba el altar mayor de este templo visueño, con colgaduras de terciopelo rojo con galones ubicadas en las columnas que limitan el presbiterio.
A ambos lados del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz se encontraban plataformas de madera marmoleadas, sobre las que se colocaron siete puntos de luz a cada lado, de forma simétrica, con candelabros procedentes del paso de palio de esta cofradía y con cera de color verde oscuro, como referencia a la advocación de este Sagrado Titular. Además, dos jarras de madera doradas con flores variadas y un mariposero completaban cada plataforma.
Por su parte, para finalizar con el montaje llevado a cabo por la priostía, la dolorosa de la corporación del Jueves Santo, la Virgen del Rosario, se encontraba en la hornacina que está frente al retablo mayor de la Capilla del Rosario, donde habitualmente recibe culto la imagen de Santa Ángela de la Cruz. La Santísima Virgen estaba ataviada de hebrea, acorde al tiempo litúrgico correspondiente.
Con este imponente altar, la Hermandad de Vera-Cruz y Rosario comenzaba los cultos en honor a su Sagrado Titular, que se extenderían durante la siguiente semana con la celebración del Solemne Triduo y de la Solemne Función, ya en el tiempo cuaresmal.



