
El cuarto domingo de la Cuaresma, conocido como Domingo de Laetare, es una jornada que se vive de manera especial en la Barriada del Carmen. Allí, en la Capilla María Santísima de la Esperanza, la Hermandad de la Redención y la Esperanza exponía en devoto y filial besamanos a su Sagrado Titular, Nuestro Padre Jesús de la Redención.
Para este besamanos, el Señor de la Redención fue bajado del altar mayor de este sencillo templo de El Viso del Alcor, para estar más cerca de los fieles y devotos. Así, el Señor se presentaba con túnica y mantolín de terciopelo morado, portando sus características potencias y cíngulo de oro. En las plantas del Señor, a modo de ofrenda, se encontraba un ramo de flores variadas, compuesto por el mismo tipo de flores que los ramos que flanquean el altar mayor de la Capilla.
Con la celebración de este devoto y filial besamanos, la Hermandad de la Esperanza ponía el punto y final a los cultos que dedica en honor a este Sagrado Titular, ocupando toda la cuarta semana de Cuaresma. Primero tuvo lugar el Solemne Quinario, con la celebración de la Solemne Función Principal de Instituto en el cuarto sábado de la Cuaresma.



