
El domingo 12 de mayo de 2024 amanecía con ilusión y alegría, y es que en esta jornada la Hermandad del Rocío de El Viso del Alcor comenzaba el camino que les llevaría a postrarse ante la Reina de las Marismas, en una nueva Romería del Rocío.
Tal y como estaba previsto, a las 9:00 horas daba comienzo en la Iglesia Parroquial de Santa María del Alcor la Misa de Romeros que marcaba el inicio de esta Romería del Rocío en este año 2024, tan especial y esperado por los rocieros visueños. Esto se debe a que la Filial nº 121 de la de Almonte se encuentra celebrando durante este año su XXV Aniversario Fundacional, llevando a cabo distintos actos y eventos a lo largo de este año para conmemorar esta importante efeméride.
Una vez finalizada la Misa de Romeros, la Hermandad iniciaba su camino, siendo llevado el Simpecado a pie hasta la carreta, que aguardaba en la trasera del templo parroquial, justo delante del azulejo de Santa María del Alcor. Desde allí, la corporación rociera recorrió las calles Santa María del Alcor, Rosario, Corredera, Plaza de la Recovera y La Muela, para efectuar su entrada en el Parque de La Muela, pulmón verde de la localidad y lugar que se ha convertido en uno de los puntos claves de la salida de esta Hermandad. Este recorrido se hizo a un buen ritmo, más rápido de lo habitual, debido a la incesante calor que hizo acto de presencia ese día, con la intención de llegar al punto de sesteo, en Alcalá de Guadaíra, lo antes posible.
Cuando llegó el Simpecado al final del Parque de La Muela, junto a la gran fuente redonda, se procedió al Rezo del Ángelus, que este año se realizó a las 11:30 horas, aproximadamente media hora antes de lo habitual. En este punto, El Viso del Alcor despidió a su Hermandad del Rocío, una corporación que lleva el nombre de la localidad a gala, y que 5 días después hizo su presentación ante la Hermandad Matriz de Almonte, como momento culmen del camino realizado.
De esta forma, la Filial nº 121 de Almonte comenzó su Romería del Rocío de 2024, con una peregrinación importante que vive su punto álgido cuando la Virgen del Rocío, portada por los almonteños, llega hasta el Simpecado visueño en la amanecida del Lunes de Pentecostés.



