
El primer fin de semana del mes de febrero se vivió de forma especial, como cada año, Nuestro Padre Jesús de la Salud se encontraba celebrando sus cultos, unos cultos que nos viene a decir que la Cuaresma y la espera de ella, se va acercando y acabando.
Con un altar apostando por una opción arriesgada que no ha pasado desapercibido y una forma de atavió que nunca se había visto, el Señor de la Sagrada Entrada se presentaba en su besapiés de una forma novedosa, el mismo se encontraba presidiendo el altar, de fondo un arco del triunfo por donde de forma simbólica el Señor acaba de entrar hacia la ciudad santa, escoltado por cuatro candelabros dorados y flores, lo que demuestra que aunque es atrevido, todo puede valer a la hora de montar un besapiés, besamanos o un altar de culto.